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Enlaces imprescindibles.
la de los poetas...
Una lista sin demasiado orden de las que adoro, de las imprescindibles
Sin demasiado orden, pero imprescindibles. Los que viven en mis estantes. Omito lo prescindible como El Código Da Vinci , Coelho, Bucay y otras hierbas.
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LuzAzulLa necesidad de ir un poco más allá de mi libreta y mi pluma...
May 16 No estés triste«No Estes Triste» Manolo García
Prueba a ser una nube, a flotar, alcotán sobre praderas.
Prueba a surcar ríos, a luchar por ellos, A sentirte arcilla y caña de ribera. Laurel en gota que espejea Y errar cometa vegetal sin hilos Prueba a surcar ríos aunque el agua solo llegue a tus rodillas O te cubra y esté fría. Verás que hay más
Que la corona de espinas bajo la que te resguardas, Verás que hay más, Verás que el mundo gira más. Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste Por eso no estés triste amor, Que no estés triste. Antes que la tristeza sea de suela de zapato
Humildad y camino O letra de abecedario, Ser látigo y restallar a la modorra los sentimientos, Ladera para que resbalen las penas. Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste Por eso no estés triste amor, Que no estés triste. Prueba a ser arlequín,
Regalar inasible tu entereza. Prueba a surcar ríos, a luchar por ellos, Sentir que reverdeces, que creces en la entrega. Tropel, caudal de mieles turbias, Barquito liberado a la corriente. Prueba a surcar ríos aunque sean ramblas de cantos Si consigues alejarte de ti misma. Verás que hay más
Que son rosarios de lamentos bajo los que te marchitas, Verás que hay más Verás que el mundo gira más. Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste Por eso no estés triste amor, Que no estés triste.
May 15 El poder de la sonrisaLos que me conocen están ya hartos de oirme repetir que la felicidad es sólo una cuestión de actitud. Requiere también un alto grado de resolución y coraje, pero sobre todo, de sencillez, de mente abierta...
Decía Hugh Downs (tan pesado como yo, por lo que veo) "Una persona feliz no es una persona en determinadas circunstancias, sino una persona con determinadas actitudes" y hoy me ha llamado la atención de qué modo aplican esta máxima miles de seres anónimos cada día, sin darse cuenta, con la sencillez que comentaba y hasta qué punto, aún sin saberlo, pintan su vida de color y alegran la de los demás.
Hace de esto escasamente media hora; yo venía conduciendo, después de hacer unas cosillas y me estaba acordando de los familiares cercanos de quien quiera que sea el culpable de que mi ciudad SIGA en obras.
Entre ayer y hoy están asfaltando la Carretera Nacional que atraviesa la ciudad de lado a lado durante unos kilómetros y a la que yo tenía que incorporarme necesariamente para llegar a mi destino. Debido a la peligrosidad de ese tramo, de enorme densidad de tráfico, cada poca distancia había bien un agente de la Guardia Urbana, bien una persona de la propia empresa de obras públicas con su banderita verde y roja de "pase" o "quédese donde está, listillo"
El caso es que yo debía incorporarme desde la izquierda y la visibilidad era nula, inexistente, por lo que estaba atenta al chaval de la banderita. Me fui acercando despacio y él de lejos me iba indicando que avanzase poco a poco, y me hacía gestos señalándose sus ojos como diciendo: "tranquila, que yo controlo". Cuando estuve a un par de metros de él, se volvió hacia mí y con una enorme sonrisa me indicó que esperase un segundo, y en cuanto pasó el siguiente coche, movió la banderita para detener el tráfico en la otra dirección, y entonces hizo lo increíble:
Se volvió hacia mí, su sonrisa se ensanchó aún más y en medio de la carretera, movió hacia atrás una pierna, se agachó un poco, puso su mano derecha en el pecho y con una reverencia al más puro estilo de Roberto Benigni en La vida es bella, me indicó que podía pasar.
A esas alturas yo ya sonreía tanto como él y le saludaba con la mano mientras seguía mi camino.
Eran sobre las doce del mediodía, un sol de justicia y bastante calor; ese chaval debía llevar horas allí de pie viendo pasar coches y sin embargo le quedaban ganas, moral y humor para repartir sonrisas a las personas a las que cedía el paso y para hacer caballerescas reverencias. Supongo, es decir, sé que esa persona debe tener los mismos problemas que cualquiera de nosotros, los mismos que tú y que yo, pero mientras yo me rebotaba por veinte minutos de mal tráfico, él hacía llevadero su trabajo y conseguía que a mí se me quitase la cara de vinagre.
Creedme, le he envidiado. May 14 ¿Más?May 11 Melissa
Pero había también otros momentos: las tardes atormentadas por el sol -"sudando miel", como decía Pombal-, en que yacíamos juntos, aplastados por el silencio, observando cómo las cortinas amarillas aspiraban suavemente contra la luz, con la calma respiración de la brisa del lago Mareotis que se confundía con nuestro aliento. Entonces Melissa se levantaba e iba a mirar el reloj, después de sacudirlo y escuchar atentamente. Se sentaba desnuda ante el tocador y encendía un cigarrillo, con un aire juvenil y encantador, levantando el delgado brazo para lucir la modesta pulsera que yo le había regalado. ("Sí, me miro en el espejo, pero eso me ayuda a pensar en ti.") Y alejándose de esa frágil contemplación, cruzaba vivamente al horrible fregadero que constituía mi único cuarto de baño, y de pie en el sucio sumidero de hierro empezaba a lavarse con rápidos y diestros movimientos, jadeando bajo el agua fría, mientras yo seguía tendido en la cama, aspirando el calor y la dulzura de la almohada donde había descansado su cabeza morena, observando su rostro griego, largo y demacrado, su nariz regular y afilada, sus ojos francos, la piel satinada que sólo poseen los que están bajo la influencia del timo, y el lunar en el esbelto fuste del cuello. Esos son los momentos que no pueden medirse, que no pueden expresarse con palabras; momentos que viven flotando en la memoria, como maravillosas criaturas, únicas en su género, que surgen a veces de las grandes fosas de algún océano inexplorado. Justine (Lawrence Durrell)
"Monsieur, je suis dévenue la solitude même" (Melissa) Jo!Fases:
1. Optimismo general.
2. Desorientación. 3. Relajamiento incontrolado. 4. Desconcierto general. 5. Búsqueda implacable de culpables. 6. Sálvese quien pueda. 7. Castigo ejemplar a los inocentes. 8. Recuperación del optimismo perdido. 9. Terminación inexplicable del proyecto. 10. Condecoraciones y premios a los no participantes. Vale...¿Y ahora qué, eh? May 09 Nargis
ANEXO: verdadera democracia**:
El Pentágono proyecta campos de golf y grandes almacenes en la zona que controla en la capital iraquí
Imaginen una de esas ilustraciones con las que los constructores intentan vender un piso, una segunda residencia o cualquier propiedad inmobiliaria: campos de golf, grandes centros comerciales, avenidas arboladas y un río que nada tiene que envidiar al Sena. Ese tipos de imágenes idílicas son las que ha proporcionado hoy el Pentágono para explicar el proyecto de 5.000 millones de dólares con el que quieren reconstruir la Zona Verde, el territorio de máxima seguridad de 11 kilómetros cuadrados controlados por soldados estadounidenses dentro de la capital iraquí. EL RESTO AQUÍ. May 07 Monstruo"No soy un monstruo. Podría haberlos matado a todos"
(El resto AQUÍ)
Y creo que es cierto. Un monstruo es el del Lago Ness, o BigFoot, el Yeti...incluso la creación del Dr. Víctor Frankenstein. Éste no.
Este tío no es un monstruo, no le restemos "méritos", es mucho peor. Este tío es un verdadero témpano de hielo cínico y repugnante. Un cabrón cargado con todos los defectos y desviaciones morales que sólo un ser humano puede coleccionar a base de un entrenamiento de años de hijoputez constante, con una dedicación digna de encomio y con total dominio de sus emociones y razonamientos.
Aquí no hay "error" de la naturaleza, aquí lo que hay es un catálogo completo de todos los horrores y atrocidades que únicamente nuestra especie en todo el planeta es capaz de cometer.
Y eso es lo que da más miedo. May 06 Mis "ellos"May 05 Escenario IIAunque no tenga ninguna relación con la entrada anterior, excepto el hecho de que ambas cosas se deben a que aquí son fiestas, el título me ha parecido el único adecuado para esta fotografía.
Fue el viernes día dos, calculo que sobre las tres y media o cuatro de la madrugada, o sea, ya sábado. Habíamos ido a ver a un cantante que le gusta mucho a mi enanita, y al que ya habíamos visto antes, presentando su anterior disco, pero esta vez se anunciaba acompañado de banda nueva, etc. En fin que yo esperaba una cosa así, para pasar el ratillo y me encontré con la grata sorpresa de una banda buenísima, sólida, con un guitarra y un teclista como para ponerles un piso y con una demostración de registro y recursos increíble por parte del cantante. Además olvidaron por una noche su repertorio habitual y la cosa fue de versiones, desde Creedence Clearwater a U2 pasando por Police y Ac/Dc, así que lo pasamos en grande las dos: yo escuchando unas versiones impecablemente interpretadas y mi enanita maravillada de oir a "su" cantante tocando temas que le encantan a base de oírlos en casa.
En fin, que todo esto sólo es la introducción para mostraros mi foto preferida de las que tomé, no tanto por su calidad como por el instante que refleja y que recuerdo muy bien de los tiempos en los que era yo la que estaba sobre el escenario: el momento exacto en que tras sonar la nota de una canción, el cantante baja el micro, las luces menguan, se suelta hasta la última gota de aire que queda dentro antes de tomarlo de nuevo.
En realidad cuando uno canta, si lo hace con el alma, se vacía del todo en cada canción, pero no es totalmente cierto, siempre queda un resto, siempre queda ese poso de responsabilidad que no se elimina hasta que sueltas el aire al acabar de cantar, hasta que sabes que has dado todo lo que podías, que te has volcado, que tu vida y tu alma iban en cada nota...
Y ese momento es éste:
May 03 Escenario
3 de Mayo, fiesta local en mi ciudad y Feria del Libro de Ocasión, uno de los días que disfruto más a lo largo del año. Temperatura casi veraniega y toda la mañana por delante.
Esta vez no he vuelto a casa demasiado cargada, iba muy a tiro hecho buscando una serie de cosas que he encontrado: El ensayo sobre la ceguera de Saramago, que había leído ya, pero que la entrada de Juan43 en su blog me ha traído a la memoria y no lo tenía; dos antologías de Miguel Hernández; una de Antonio Machado; las Hojas de hierba de Whitman, muy perseguido ya y por fín mío; Otro poemario de Salinas; la Poesía Escogida de Blas de Otero; Ágata ojo de gato, de Caballero Bonald; unos tomos de Astérix para mi enanita y uno de mis pecados: me encanta la novela de aventuras navales, así que cuando tropiezo con algo de Patrick O'Brian me tiro de cabeza. En fin, tres horitas largas de paseo de parada en parada, eligiendo, mirando precios y estado...y cuando ya casi me iba lo he visto y... ¿cómo iba a dejarlo allí?
“Todos dicen que la vida es un escenario. Pero la mayoría de las personas no llegan, al parecer, a obsesionarse por esta idea, o al menos no tan pronto como yo. Al finalizar mi infancia estaba firmemente convencido que así era, y que debía interpretar mi papel en ese escenario sin revelar jamás mi auténtica manera de ser. Yukio Mishima “ Confesiones de una máscara”. Capítulo III, pag 107 April 30 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||